y la saga se recupera, Cars 3

Cuando se tienehijos  hay películas que aunque no nos interesen (al padre) terminan convirtiéndose en citas obligadas dentro de la sala oscura con las butacas y la enorme pantalla, por eso en esta oportunidad luego de ver al menos más de diez veces completa la primera entrega y unas cinco la secuela hoy quiero comentarles sobre la tercera película de Cars.

Después de la versión James Bondiana de mal gusto sobre el interesante mundo automotriz, en esta oportunidad volveremos a la historia centrada en las carreras de autos y los obstáculos que su protagonista, El Rayo Mcqueen, se encuentra y desde luego debe superar.

La carrera de McQueen sigue avanzando viento en popa, sigue siendo la estrella del mundo automovilístico y por lo tanto continúa cosechando éxitos. Lo que muy pocos lograron prever fue que una nueva generación de autos con equipos de alta tecnología comenzarían a ganar presencia y por lo tanto a adueñarse de los sitios de honor durante cada competición lo que obligó el retiro de varios corredores tradicionales pues no alcanzaban los nuevos estándares que día a día se imponían. El Rayo gracias a su gran talento seguía luchando para mantenerse vigente, sin embargo un terrible accidente lo deja fuera de servicio, así que de ahora en adelante ¿Qué sucederá con McQueen? ¿Desistirá en el mundo de las carreras? ¿Encontrará la motivación para regresar?

Cars 3 es la corrección de lo que se hizo mal con la segunda película, o al menos un intento de eso, sin duda es distinta y nos regresa a donde es, McQueen es un talentoso competidor de carreras de autos, ya no es tan confiado como cuando lo conocimos, la experiencia le ha dado algo de humildad pero no le ha quitado chispa, ya no es el pedante automóvil a niveles un tanto odiosos, ahora bromea con ese estilo, todo un veterano que a pesar de tantos triunfos no subestima al rival.

Se desmonta al competidor invencible, o al menos fue el protagonista que se vendió en la primera película, un joven talento que no pierde una carrera, aquí me pareció comprender que aunque El Rayo seguía siendo un duro de las carreras a veces no conquistaba la primera posición y tenía que volver a sudarse en la próxima carrera. Es como en muchas competencias y torneos deportivos, hay cuatro o cinco que pertenecen a la elite, difícilmente caerán de manera estrepitosa, otros que están cerca pero no los terminan de alcanzar y un último grupo que parece el relleno, no tienen los atributos suficientes para alzar una copa pero los tienen para estar compitiendo a nivel profesional, bueno El Rayo es parte de ese conjunto de autos que no salen de los primeros puestos.

Tow-Mate, bueno ya tuvimos exceso de él en la segunda, parte del fallo fue dar tanto peso a este alivio cómico y captaron tanto tanto el mensaje que difícilmente lo vemos unos cuatro minutos en pantalla, tal vez me equivoco pero creo que en total difícilmente llega a esta cifra dentro de la película.

Aquí nos centramos en el cómo superar a esta nueva generación de automóviles, en nuevos métodos de entrenamiento para el rayo y el considerar la jubilación, en que quizás McQueen ya debe dar el testigo a competidores más jóvenes pues él ya hizo lo que tenía que hacer.

El final… Hmmm… Me chocó un poco, no lo amé, tampoco lo odié (aunque al principio sí que lo odié) sin embargo me pareció razonable, comprensible y tal vez el mejor para cerrar esta saga de películas.
Yo la recomiendo, buenos giros argumentales, divertida, muy entretenida y muy NO la segunda película, espero les guste.

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