Del pueblo que moría a uno que apenas nacía: Oficina No.1


Por algún motivo tardé tantos años en darle la oportunidad al clásico de la literatura venezolana Casas Muertas, el asunto es que hace un par de semanas pude ver como en la biblioteca de una amiga de mi madre se asomaba su secuela directa, así que sin pensarlo lo pido prestado de entre los otros títulos clásicos a los que todo buen lector venezolano les debe la oportunidad, por eso les quiero escribir sobre esa histórica Oficina número uno.

Casas muertas nos dejó con el viaje que las Villena iniciaron en busca de una mejor vida saliendo del pueblo cuya sombra de lo que alguna vez fue sólo quedaba, así se dejan guiar por lo que se comentó en la anterior novela, los sitios en donde instalaban los trabajadores esperando encontrar un yacimiento petrolero se convertían en fuente de oportunidad y progreso, y así el camino las lleva a Oficina número uno, un pequeño sitio en donde se trabaja arduamente para encontrar el famoso oro negro y en donde al llegar les hacen una oferta, fijadas las condiciones por ambas partes las Villena inician sus nuevas vidas.

En este lugar muchas vidas por azares del destino se comienzan a cruzar y cada nuevo habitante algo nuevo, o al menos una opción más podrá ofrecer, desde nuevos sitios de abastecimiento y bienes hasta burdeles para elegir los que contengan las mujeres de su preferencia poco a poco surgirán, mientras los trabajos de explotación del crudo continúan en Oficina número uno y con ello las amistades, enemistades entre otros tipos de relaciones comienzan a desarrollarse al mismo tiempo que los situación política de Venezuela y el mundo mantienen a sus habitantes expectantes de lo que luego sucederá.

Las vivencias de las Villena continúa en Oficina número uno, aquí podemos notar el crecimiento del autor entre una historia y otra, o al menos una gran diferencia en el desarrollo de las subtramas que se llevan a cabo dentro de este naciente poblado. También, como lector de historias más recientes me agrada encontrarme con una  que no está atada a los convencionalismos morales que nos viven metiendo por los ojos desde hace ya algunos años, aquí vemos a los personajes expuestos al mundo real en donde la prostitución simplemente está a la orden del día y se ha vuelto normal, así como los burdeles y el gusto por ellos, la lucha por un gremio de trabajadores que no permita la explotación de los mismos, el enamoramiento fugaz hacia personas que ya tienen familia y la consciencia de que por mucha pasión que exista… hay una familia en el medio, y más, y más, y más.

Además que nos mantiene al día con la Venezuela y el mundo de la época, cuando se estaba en la búsqueda del primer yacimiento petrolero oriental y cuando Hitler era un canciller que apenas comenzaba a mover sus piezas. Oficina número uno termina siendo un interesante pedazo de nuestra historia en el que Don Otero nos sitúa como parte de la dinámica de aquellos que conviven en esa zona del país y sin darnos cuenta termina dándonos pequeñas lecciones de historia.

Los personajes crecen con el pueblo y aunque no tan marcado como lo sentí en Casas Muertas, el poblado termina siendo un personaje que igualmente va creciendo y de igual forma va ajustando su carácter a las condiciones que su entorno le ofrece, aquí se da muy bien el desarrollo del resto de los personajes, las Villena no se llevan todas las páginas de la historia, así nos encontramos con la Greta Garbo y las Maita, Clímaco Guevara y el chiste recurrente de que ese en realidad no es su nombre, el tuerto, y más realmente, una buena historia tiene justo eso, personajes con sus particularidades que le terminan dando colorido, como en la sociedad, como en la vida misma que hay cualquier tipo de personas.

Y además, además, además Miguel Otero Silva entre comentarios nos ofrece una opinión sobre lo que significa la explotación del crudo para las empresas norteamericanas que no ha perdido vigencia.

Oficina número uno cierra muy bien un ciclo que inicia contrario al orden establecido como sólo un gran escritor lo haría, así, si Casas Muertas es sobre un pueblo que paulatinamente se vino de más a menos, Oficina Número Uno muestra como nace un poblado cada vez más próspero gracias a la explotación petrolera. Excelente cierre para lo que inició con Casas Muertas, sin duda de los mejores de nuestra literatura

Anuncios

2 comentarios en “Del pueblo que moría a uno que apenas nacía: Oficina No.1”

  1. ¿Vale la pena las dos obras? Digo, no soy muy amigo de la literatura nacional futuro presidente, por lo siguiente. Seamos honestos que buena parte de la misma ha sido el material de apoyo con el cual las telenovelas nacionales han dado sus primeros pasos.
    No hace mucho me terminé lanzas coloradas (creo que ya publiqué la respectiva reseña) y no me pareció mala, de hecho es buena considerando que no se siente como la aburrida Canaima.

    1. Tuve Lanzas Coloradas en mis manos y no aproveché la oportunidad.
      Literatura Nacional, he leído unos cuantos buenos títulos, en su mayoría (no es que haya leído mucho) me gustan, con quien tengo más problemas es al que más aclaman, me refiero a Román Chalbaud como escritor de Teatro, de seis o siete obras que he leído me quedo con solo una, y parte de otras.
      Sobre esta breve saga, me costó en un principio leer Casas Muertas, de hecho, hace mucho tiempo que me regalaron la novela y no fue sino hasta hace unos meses que me la leí, y me dejó muy satisfecho, Miguel Otero tuvo una propuesta interesante en esa su segunda novela, ¿Qué sucede? Oficina No1 la complementa, cierra un circulo que quizás no llegamos a pensar como lectores que estaba abierto, o al menos el autor crea de alguna forma un cierre, además de que da catedra sobre cómo crear subtramas satisfactoriamente (eso con Oficina).
      Intentalo, ten paciencia con Casas Muertas y luego dale plomo con Oficina.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s